Los estados de adaptación al mundo online 
Por Albert Barra - Distribución Hotelera, Marketing Hotelero, Web 2.0 - 31 mayo 2011
No deja de sorprender gratamente la capacidad de aprendizaje del sector hotelero. Tal vez debido a la necesidad de mantenerse actualizado, como si de una cuestión de supervivencia se tratara. No cabe duda sin embargo de que al igual que existen estados de gran madurez, existen también segmentos o algunos casos esporádicos donde el grado de adaptación al mundo online y sus capacidades para gestionarlo, son verdaderamente bajos.

Hace un tiempo el escaso grado de adaptación al mundo online de algunos hoteles me causaba cierto malestar, tal vez por mi incapacidad de transmitir un mensaje, y el escaso grado de recepción por dicho mensaje. Con el tiempo aprendí que no era una cuestión de capacitación técnica, sino simplemente de la falta de conciencia ante unas necesidades, debido en parte a que sus necesidades estaban cubiertas.
Con el tiempo vino la crisis, ante la falta de demanda las necesidades quedaron expuestas a flor de piel. Al dejar de estar cubiertas, dichas necesidades pasaron a ser por el conocimiento y la capacitación.
Ante todo ello me viene a la cabeza el modelo de aprendizaje basado en competencias, en el que se relacionan los estados psicológicos en el progreso desde la incompetencia de la competencia a una habilidad.

En una primera fase, denominada com de Incompetencia Inconsciente, en la que el ser humano es totalmente ajeno a sus carencias, sus incapacidades. Por esta fase hemos pasado todos los profesionales del sector hotelero, algunos lamentablemente todavía se encuentran aquí. La necesidad, la competitividad o la inquietud por la innovación nos hace evolucionar al siguiente estado, y cada uno lo hace en el momento que estima oportuno hacerlo.
El estado siguiente es el de la Incompetencia Consciente. Es decir aquel estado psicológico en el que el profesional, o la empresa es consciente de sus carencias en lo referente a talento, experiencia, recursos, capacitación, como para afrontar el proceso de cambio. Esta fase lleva al hotelero a suscribirse a infinidad de blogs, asistir a conferencias, participar en comunidades. Su ansia de conocimiento es tal que no estima en recursos con tal de satisfacer sus necesidades de adquirir competencias. Este proceso puede durar entre 1 y 3 años, y mientras tanto verán casos de éxito (de otros) y ante el hecho de no haber superado ellos mismos esta fase, tal vez muchos abandonan ante la falta de resultados, dicen que hasta un 85% pueden abandonar en esta fase.
Claro está que en la medida que adquiere capacidades, el hotelero se adentra en el estado de la Competencia Consciente. Es decir, uno consciente de lo que ha aprendido, empieza a aplicar lo aprendido en el ámbito profesional, haciendo esfuerzos constantes por mantenerse fiel a lo aprendido, y resistiendo la tentación de hacer lo que por inercia se ha estado haciendo durante años. Muchos son los compañeros hoteleros que conozco y se encuentran en esta etapa, luchando a capa y espada dentro de su organización con otros profesionales que se encuentran todavía en las fases previas, para llegar a sus objetivos.
Llega un momento en que al final, las competencias se convierten en automatismos, es decir, el grado de atención hacia los conocimientos adquiridos deja de estar el punto máximo, por que las reacciones son ya un hábito. Nos encontramos entonces en el estado de la Competencia Inconsciente, es decir en el que se actúa por inercia por que el nuevo entorno forma parte ya de nuestro hábitat profesional. Por lo general el profesional que se encuentra en esta fase no lo transmite, ni exhibe públicamente su estado, no lo necesita, forma parte de él, tal vez por ello desconozco si hay hoteleros en él. ;-D
En realidad, todo esto puede parecer un rollo, pero intenta recordar cuando aprendiste a conducir y lo transcurrido desde entonces, y asócialo al ámbito profesional. No hay tantas diferencias.
Aclarando… 
Por Albert Barra - Marketing Hotelero, Opinión - 27 mayo 2011
Hace pocos días expresé mi opinión respecto a afirmaciones vacías del tipo: “Algo está cambiando”, ”El Nuevo Cliente”, etc. Parece ser que mi opinión no ha sido muy bien recibida a la vista de los comentarios, y me gustaría matizar algunas cosas al respecto.

Mi crítica no es un desacuerdo hacia las afirmaciones propiamente dichas,sino que mi desacuerdo estriba en el uso, a veces abusivo de tales afirmaciones sin un desarrollo o justificación.
Que el cliente ha cambiado, no es nada nuevo. De hecho viene cambiando de forma continuada desde el principio de los tiempos, y por eso mismo el marketing debe evolucionar en la misma medida.
Yo mismo he ilustrado en múltiples conferencias este cambio evolutivo en las formas y el contenido, así como en los hechos que justifican nuevas metodologías de trabajo en un entorno altamente competitivo.
Efectivamente, no reniego de la hiper-competitividad actual como al parecer puede desprenderse al leer mi artículo anterior, sino que considero que la hiper-competitividad es un hecho que doy por sentado en cualquier momento.
Del mismo modo, tampoco creo que la solución estribe en volcarse en las Redes Sociales y renegar de todo lo demás, sino en utilizar los mismos principios elementales del márketing que los grandes sabios nos han transmitido, aunque modernizando o actualizando los métodos al entorno actual.
Pretender llevar el discurso a un entorno social, bajo el pretexto de afirmaciones como las que critico, sin una reflexión que lo justifique, me parece contar verdades a medias.
Me considero una persona altamente analítica, y mientras sea capaz de defender a ultranza la innovación y la experimentación para mejorar la competitividad en las empresas hoteleras, siempre miraré de reojo y sin renunciar a algunos de los aspectos básicos que durante años nos han dado buenos resultados.
Siempre intentaré utilizar este discurso pragmático y analítico, aunque a los ojos de quienes no han podido conversar conmigo pueda parecer contradictorio.
Esta es precisamente la chispa maravillosa de la Inteligencia Colectiva, donde cada uno puede aportar a través de su blog, o incluso las propias redes sociales, su opinión al respecto de lo que considera oportuno, para que cada uno saque sus propias conclusiones. Tal vez por ello, a lo largo de los años que este blog lleva funcionando, he tenido grandes detractores a la vez que grandes amigos. No pretendo caer bien a todo el mundo, de hecho soy consciente de que ello es materialmente imposible, y por ello, tampoco es esa mi intención.
Es inevitable que ante el desacuerdo, de vez en cuando alguien alce la voz y pretenda hacerme callar o cuanto menos debatir alguna de mis opiniones. En tal caso, esto es incluso agradecido por mi parte.
Los nuevos tópicos del marketing 
Por Albert Barra - Marketing Hotelero, Opinión, Sector Hotelero, Tendencias, Turismo 2.0, Web 2.0 - 24 mayo 2011
Llevamos un tiempo en el que lo que leemos y escuchamos no solo es repetitivo, sino a veces rozando lo absurdo y carente de contenido.

Es cierto que la nueva burbuja 2.0 de la innovación ha propiciado la aparición de discursos mediocres cargados de palabrería con cierto impacto mediático que a los profesionales del marketing, nos lleva cuanto menos a pensar que nos estamos volviendo algo lentos de reflejos (por no decir lerdos).
He aquí alguno de los tópicos que me rechinan, tanto por su discurso o justificación como por la frecuencia con la que llegan a mí.
Algo está cambiando
Claro, como siempre… la vida pasa, por que los segundos pasan, y mal asunto sería que no fuera así, y que con el paso de los minutos, todo lo que nos rodea dejara de cambiar. Tal vez muchas empresas turísticas se resisten a ese cambio o a aceptar que incluso ellos mismos están cambiando.
El Nuevo Cliente
Esta tengo que reconocer que me gusta, el Nuevo Cliente, como si ahora tuviéramos otro. Que pasa? Acaso… ¿los clientes que tenemos ahora no nos sirven? ¿Dónde están los nuevos clientes?
Vivimos en un mundo hiper-competitivo
Claro, como siempre ha sido. No creo que nadie lo haya tenido fácil hasta ahora. Es verdad, hay quien dice que antes para llenar un hotel bastaba con abrir las puertas, abundaba la demanda, por lo que nadie tenía que preocuparse por buscar clientes. Pero acaso, ¿la hiper-competitividad no es el estado normal de cualquier negocio? Creo mas bien que lo que no era normal era lo que ocurría hasta ahora.
El grado de exigencia por parte del cliente se ha incrementado
Claro, antes el cliente se conformaba con cualquier cosa. Le dabas un servicio nefasto, le cobrabas una fortuna y encima de que no se quejaba, seguía viniendo. No te digo…
El nuevo marketing
Esta es buena. Nada de lo que sabíamos sirve ahora. Lo que aprendimos de Kotler, Drucker, Ackoff, etc ya no sirve. ¿Acaso esos viejecitos no tuvieron en cuenta la parte mas creativa del marketing y las redes sociales en las que se puede ahora hacer marketing de bajo coste sin tener en cuenta al cliente?
No aspiro a que tu, querido lector estés de acuerdo conmigo, incluso es probable que de este desacuerdo salga un debate que me ilumine.
Ciertamente, nos envuelve una mareada de conceptos y frases iluminadas que nos hacen perder en un mar de confusión cuando en realidad las cosas son mas simples que todo esto.
Abre los ojos, no te dejes llevar por la tormenta de ideas que nos inundan cada día. Es verdad, las cosas cambian, como siempre lo han hecho, mira a tus clientes, aprende de ellos, verás que en realidad es todo mas fácil de lo que te decimos.
Sensaciones especiales en Marktur Forum, Buenos Aires 
Por Albert Barra - Eventos, Opinión - 13 mayo 2011
Venir a Argentina causa esa magnífica sensación de sentirse acogido, una sensación que se siente en muy pocos lugares, lo que hace que siempre sea excepcional venir a este país.
Ayer tuve la oportunidad de participar como ponente en Marktur. Dados los dos días intensos de excepcionales ponencias por parte grandes expertos y profesionales, y al ver que mi intervención era la última de todas, me quedaba la sensación de que poco podía aportar que no se hubiera dicho ya. Lo cual es bastante común.
Por dicho motivo decidí ir adaptando mi presentación en la medida en que iban desarrollándose las demás ponencias. Al final decidí empezar de cero y romper con todo, como dispuesto a cargarme el evento y la reputación de los organizadores que tan bien me trataron. Si después de todo ello Damian Habbib, decide invitarme de nuevo será un verdadero Milagro.

Creo que finalmente resultó divertido, tanto para mí como para las 400 personas que tuvieron la paciencia de aguantarnos. Nada hubiera sido posible sin la complicidad de Chris Pomeroy que me lo puso ‘a huevo’ y Jesús Parrilla que actuó de gran instigador, y al que imagino riéndose de mi presentación en la cabina de traductores todo el rato que duró.
No relataré lo ocurrido allí será el secreto de nosotros tres, y de las cuatrocientas personas que asistieron.
Gracias a todos, por todo, y espero regresar pronto a Buenos Aires.
Presencia sin esencia… roja directa 
Por Albert Barra - Opinión - 8 mayo 2011

Hoy leí un artículo de Juan Carlos Sanjuan que podríamos haber firmado muchos de nosotros. El artículo tiene por título un rotundo “Me aburro…” y creo que no le falta razón.
Si yo estuviera en la misma situación también me aburriría. Me refiero a la cantidad de eventos Spam cuyas invitaciones inundan nuestra bandeja de entrada, y que hacen referencia a “algo que está cambiando”.
Es cierto, yo me aburro también de la falta de contenidos en tales eventos, del mismo modo que me aburra el hecho de que en blogs, twitter, facebook, etc no surjan contenidos relevantes a los que valga la pena prestar atención. Las aportaciones de valor son escasas, realmente escasas.
Tengo la sensación a veces de que lo que tenía que decirse ya está dicho hace tiempo, y que volver a insistir en ello sería reiterativo. Tal vez por ello, la frecuencia de los artículos en este blog ha bajado considerablemente. Llámale carga de trabajo, llámale falta de motivación, o llámale tal vez desinterés por pertenecer a este universo de contribuidores de contenido reciclado.
Son pocos los eventos a los que asisto, limitando mis apariciones a aquellos a los que voy de ponente, y aún y así, limito también el número de ponencias que acepto ir.
El pasado viernes tuve oportunidad de asistir como ponente a la Jornada sobre Identidad Corporativa del Instituto de Empresa, y a pesar de que hubo quien allí también se aburriera, me dejó con esa sensación de boca que dejan esos eventos que consideras útiles e interesantes.
Es cierto que es cansino escuchar tanto y tan seguido aquello de “algo está cambiando” pero también entiendo que si uno se queda con la sensación de que o necesita más contenido o tiene algo que aportar puede tomar la palabra cuando se le brinda la oportunidad y hacer la pregunta o la aportación que desee. No encuentro razonable marchar y dejar la posterior crítica sobre el evento (ojo, no lo digo por Juan Carlos Sanjuan). Claro que entre los que nos dedicamos a ofrecer servicios a hoteles, con mayor o menor éxito, queda especialmente ‘cool’ criticar los contenidos de otros, como método de aparentar el estar por encima de los mismos.
La cuestión es que ‘yo también me aburro’ y por ello, al igual que dejé de asistir a conferencias hace tiempo, también estoy siendo cada vez mas selectivo con los blogs que leo, y las personas a las que sigo en twitter. Las personas que me conocen personalmente conocen este hecho y las razones detalladas que me llevan a ello, pero tal como concluí mi presentación del viernes:
Tener presencia, sin mostrar esencia, genera rechazo o expulsión.
El CEO, el FEO y el SEO 
Por Albert Barra - Opinión, SEO - Posicionamiento en Buscadores - 31 marzo 2011
La comparación del título de este artículo con la película de el Bueno, el Feo y el Malo podría ser inevitable pero aunque me hubiera gustado hacerlo me siento incapaz de hacer la correspondencia entre el Bueno y el Malo con el CEO y el SEO en los casos que conozco, por lo que me quedaré con el FEO.

Si bien es cierto que abundan en el mercado grandes y experimentados profesionales que ejercen de SEO y ofrecen sus servicios de forma profesional, metódica y exitosa, creo que la gran competencia para todos ellos, así como a las empresas que ofrecemos este servicio, reside en la interminable lista de individuos, sobrinos, yernos y amigos aficionados que por unos euros al mes realizan chapuzas varias a las que denominan SEO por ponerle un nombre.
Creo que ya son demasiados los casos en los que nos encontramos sitios web penalizados por enlaces procedentes de granjas de enlaces, sitios web cargados de palabras clave y carentes de sentido, con códigos fuente que parecen verdaderas pocilgas, sitemaps sin actualizarse en un año, etc.
Lo peor del caso es cuando el CEO en cuestión defiende al supuesto SEO, entendiendo que los resultados tardan en llegar, haciendo alarde de haber leído un par de blogs al respecto, pero en especial se defiende al SEO no por los resultados obtenidos, sino por su calidad de sobrino, yerno o amigo de no se sabe bien quien, y que en definitiva ofrece sus mediocres servicios por unos pocos euros al mes, como si le estuviera haciendo un favor.
Es en este caso cuando creo que el mediocre o el verdadero FEO es el CEO en lugar del SEO, en cuanto debería preocuparse mas por los resultados de su negocio y la sostenibilidad del mismo, dándole la importancia que ello requiere y poniéndolo en manos de profesionales.
¿Acaso si el CEO se pone enfermo, acudiría a un sobrino, yerno o amigo de no se sabe bien quien, antes que al médico?
Si con la salud no se juega, con el posicionamiento del negocio tampoco.
El canibalismo de los touroperadores online 
Por Albert Barra - Canales Online, Distribución Hotelera - 10 marzo 2011

Se repiten con frecuencia casos en los que hoteles con contratación directa en alguna conocida agencia online, ven como reciben reservas de dicha agencia online a través de centrales de reservas, o turoperadores que ejercen como tal, y que distribuyen a su vez a las mismas agencias online.
La cuestión es que los sistemas de comparación de las agencias online, realizan comparativas del precio de un mismo hotel entre las distintas opciones de las que dispone la agencia, pasando la venta a intermediarse por la vía que ofrezca el mejor precio de venta, aunque sea escasamente de unos céntimos.
La picaresca, tan típicamente española, pero ya adoptada en Alemania y Reino Unido, hace que algunas compañías que contratan como Turoperadores, es decir bajo tarifas netas, ven la oportunidad claramente con reducir ligeramente su margen unas décimas, que les permite salir beneficiado en el proceso de comparación, y con ello los sistemas automáticos les concedan la venta.
Creo que es un sistema injusto, máxime en un mundo en el que el hotelero es sometido a mucha presión por mantener la paridad de precios, en un esfuerzo en gestionar su distribución a un menor coste mediante contratos de distribución con agencias online, vengan parásitos como estos bajo el amparo de grandes empresas multinacionales a canibalizar el mercado.
Afortunadamente veo casos de hoteleros astutos y valientes, en su mayoría urbanos, que ante estos descarados casos de abuso han rescindido sus contratos con estos falsos turoperadores online.
Pronto les llegará el turno a los vacacionales, y con ello, el proceso de canalización del mercado habrá concluído.
La clave del éxito en los hoteles 
Por Albert Barra - Marketing Hotelero, Opinión - 26 febrero 2011
Cada día que pasa me doy cuenta de una cosa:
El éxito de los hoteles pasa por elegir bien sus compañeros de viaje y diferenciar a tiempo entre los que saben lo que dicen, y los que dicen lo que saben.





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